¿Conoces el Caviar Cítrico?

Morder las pequeñas esferas que esconde su fruto es toda una experiencia, una explosión de sabor a limón y a lima, un frescor efervescente, agridulce, sorprendente, una mezcla perfecta, única y todo natural. Un auténtico regalo.

El Microcitrus australasica es un pequeño arbolito original de las regiones subtropicales de Australia.

En condiciones óptimas puede medir entre dos y seis metros. Pero lo normal es que no alcance más de dos metros si se planta en tierra y en maceta no suele superar el metro y medio.

Es un arbusto de hoja perenne. Sus pequeñas hojas de color verde oscuro brillante aparecen entre grandes espinas a lo largo de sus ramas. Florece en primavera, flores de unos dos centímetros de color blanco. Posee una curiosa desproporción entre las pequeñas hojas y sus largos frutos. Estos pueden ser de distintos colores, verde, amarillo e incluso rosa. Son cilíndricos y alargados, en algunas ocasiones algo curvos. El tamaño varía entre los cuatro y los ocho centímetros.

Para poder degustar el pequeño tesoro que nos ofrece este curioso arbusto debemos esperar a que sus frutos estén en su punto óptimo de madurez. Lo sabremos porque caen de sus ramas o se desprenden con mucha facilidad.

Su cultivo es relativamente fácil.

Podemos elegir plantarlo directamente en un jardín o disfrutar de él en una maceta. Pero debemos tener en cuenta que no soporta las heladas. Si la temperatura en invierno baja de -1 es mejor cultivarlo en maceta y protegerlo del frio.

Su ubicación debe ser muy luminosa, pero a ser posible evitar los rayos directos durante las horas centrales del día.

El riego dependerá de la humedad ambiental y la temperatura. En general podemos recomendar tres o cuatro veces a la semana en verano y de una a dos veces el resto del año.

No es demasiado exigente con el sustrato, hay específicos para cítricos que le van muy bien, pero si estará muy cómodo con un sustrato medio que permita un buen drenaje.

Ahora solo tenemos que esperar que este sorprendente arbolito nos empiece a regalar sus frutos.

La lima dedo, como también se le conoce empieza a sorprender incluso antes de degustarlo.

Te recomendamos que cuando tengas uno en su punto óptimo de madurez, le realices un corte o directamente lo partas por la mitad. Espera unos minutos y veras como sus pequeñas esferas empiezan a salir solas del fruto. Nada más verlas entendemos porque se les llama caviar cítrico. Recuerdan mucho a este producto, incluso pueden parecer esferificaciones realizadas en una cocina profesional, nada de eso, es la naturaleza la que nos sorprende una vez más.

Ahora es el momento de integrar este manjar en una receta, esto es lo que llevan haciendo en alta cocina desde hace años.

Es perfecto para acompañar recetas sofisticadas de tartar o acompañar cocteles o postres frescos.

Te recomendamos que no le pongas  límites, diviértete y  disfruta de este tesoro.

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